sábado, 22 de diciembre de 2007

¡FELIZ NAVIDAD!


Es inevitable. Te guste más o te guste menos la navidad, siempre pones cara de “be happy”, al menos cinco o seis veces y lo de la felicitación, te sale de la boca casi sin pensarlo. Porque si lo pienso, con lo devota que soy de estas fiestas, es como para no decir ni “mu”.
Mira que a lo largo del año hay ocasiones para tropezarse con la realidad que a uno le toca vivir , pero como en estas fechas, ninguna. Es que una no puede dejar de pensar que tanto mensajito de felicidad, de caridad, de amor al prójimo, de comidas multitudinarias familiares o de empresa, de regalos y más regalos derrochando lo que se tiene y lo que no se tiene, son sólo mentiras, acciones hipócritas, y que, precisamente aquellos que con más fervor las practican, son los que más puñaladas por la espalda reparten durante el resto del año. Y claro, siempre habrá excepciones, no vaya a darse todo el mundo por aludido, porque en algún sitio, habrá gente de buen corazón, que no tiene por norma “jeringar” a nadie, que tiene todo el derecho del mundo a celebrar unas Navidades por todo lo alto (quizás derecho no es la palabra apropiada, derecho lo tiene cualquiera). De hecho, algún nombre se me ocurre, pero mejor no pongo ninguno, porque entonces, por descarte, eso significaría que el no mencionado no está muy bien considerado en mi escala de valores, y no está el horno para bollos…ni roscones.
Si has llegado hasta aquí después del rollo que he metido, te pido disculpas por si hay faltas de expresión, sobre todo con las comas, que fue lo que en una ocasión en que presentaba algo para mí importante, oí que criticaban; por lo visto, no las utilizo correctamente.
¡Ah! Y ¡FELIZ NAVIDAD!

1 comentario:

Pilar dijo...

Desde mi cocina, te mando un gran abrazo y te deseo un año 2008 lleno de FELICIDAD Y AMOR ( así en mayúsculas)